El video debe ir dirigido a una audiencia definida; una edad precisa, un nivel intelectual demarcado. Una pregunta que un productor debe hacerse siempre es ¿para quién es el programa? Por lo tanto es muy importante conocer bien la audiencia a la que se piensa dirigir, sobretodo cuando se trata de un video educativo. Es un peligro subestimar la audiencia.
Debe estar escrito con claridad para poderlo exponer a las personas, y obtener así su confianza y apoyo. Es importante anotar las ideas a medida que se presenten en un cuaderno, si importar si después parecerán divagaciones incoherentes; el solo hecho de anotarlas le ayuda en el proceso de pensar.
Hay que saber que la producción de un video cuesta. Por lo tanto, se debe hacer un avalúo de lo que se tiene y de los recursos que necesitará. Todo cuesta dinero, por más brillante que sea una idea, hay que evaluarla de la forma más analítica posible. Se deben tener en cuenta las necesidades adicionales del equipo.
Antes de realizar todo lo demás, se requiere un conocimiento profundo del tema que se puede nutrir en las conversaciones con las personas especializadas. En las bibliotecas podrá también encontrar una fuente de todo tipo de material escrito. Todo el conocimiento adquirido en la investigación deberá ser modelado para el televisor. Debe tenerse en cuenta la seducción, que es lo que hará que los receptores encuentren interesante el programa. Aparte de la índole del tema, las fuentes de investigación son variadas: material de archivo como bibliotecas de películas y cintas, museos; periodistas, académicos, políticos, etc.; organizaciones, sindicatos, sociedades anónimas, sociedades culturales.
Cualquiera que sea la amplitud de la investigación es bueno llevar un registro pormenorizado de las fuentes que han sido consultadas.
Son las ideas plasmadas en el papel, después que las investigaciones han sido efectuadas, y se tiene una visualización global del programa que pretende hacerse: su principio, sus secuencias, su final. Pueden surgir varios guiones en el proceso.
Algo clave para tener en cuenta, es que un programa de televisión rara vez tiene más de 5 o 6 ideas centrales. Siempre habrá un margen limitado de información. El lenguaje debe ser interesante, y complementar el impacto de las imágenes.
Se recomienda tener un cuaderno de apuntes en el que se pueda trazar una línea vertical por la mitad, y colocar en la esquina superior izquierda Imagen , y en la parte superior derecha Palabras/música y efectos . Esto ayuda a pensar en términos visuales desde el principio.
La búsqueda de lugares de filmación debe hacerse con anterioridad para evitarse problemas ulteriores que impidan o retrasen el rodaje.
Esto evitará falsos comienzos y momentos de frustración. Esto se relaciona con el presupuesto. Lo mejor es no improvisar con los lugares de filmación. Para muchos realizadores, la búsqueda de lugares de filmación es el primer resultado importante de investigación. No hay que precipitarse a filmar en un lugar determinado si se tiene citas para ver otros. Cuando esté decidido por un lugar, es bueno que explique la envergadura del proyecto de filmación, para así tener en cuenta los daños involuntarios.
La filmación es la estructura del programa; lo que no se filma no puede ser editado. No hay un enfoque único para la elaboración de estos guiones en documentales y programas informativos, pero en general muestran la información necesaria para que el grupo pueda responder a las exigencias de la producción. Estos se conforman de pictogramas, dibujos que muestran la posición de los actuantes y de los objetos en tomas sucesivas.
La comunicación con el grupo de filmación es importante para ganar su apoyo. Por eso es necesario que desde el principio tengan toda la información sobre la naturaleza de la filmación, y discuta detalladamente con el camarógrafo lo que Ud desea antes que él filme la secuencia.
Es el momento de juntar todas las secuencias filmadas y crear el programa, dentro de una sala de edición de video. En la sala de edición haga todas las preguntas que quiera, para saber lo que se puede y lo que no se puede hacer.
Hay que seleccionar la música con anticipación para que las secuencias puedan ser montadas sobre la música. El texto es crucial, debe encajar con el ambiente de la secuencia, y a la vez ser informativo, sin saturación de datos. Hay una sutil diferencia entre ser asimilable a ser trivial.